1 nov 2018

Portugal, el gran desconocido



Desde su ingreso en la Unión Europea (1986) y su posterior incorporación a la eurozona (1999), Portugal ha experimentado una importante transformación de su economía, con un considerable desarrollo del sector servicios y una significativa especialización de su industria, que se ha visto modernizada por la incorporación del elemento tecnológico en diversos sectores: automovilístico, electrónico, farmacéutico, energético, entre otros. En especial, es de subrayar el desarrollo alcanzado en el sector de las nuevas tecnologías de la información y comunicación, destacando la reciente y muy ambiciosa propuesta de convertir la ciudad de Lisboa en sede del Mobile World Congress a partir de 2023 (congreso de telefonía móvil más importante a nivel mundial), posicionándose así como alternativa a la ciudad de Barcelona (España), actual sede de dicho evento.

Su infraestructura económica ha mejorado notablemente en los últimos años. La construcción de importantes autopistas y la creación de una extensa red ferroviaria, permiten conectar las principales ciudades del país y facilitar al máximo el acceso de las mercancías portuguesas a los mercados europeos. A nivel portuario, también se ha experimentado una mejora en estos últimos años, que ha proporcionado un importante tráfico comercial en sus principales puertos, que son: Lisboa, Leixoes (Oporto), y Sines (Alentejo), considerado éste último el más moderno del país por atender con alto grado de especialización al complejo petroquímico de la zona. Así mismo, varios aeropuertos distribuidos en diferentes lugares de interés turístico (Lisboa, Oporto, Algarve, Madeira y Azores), convierten a Portugal, en destino preferido para fines comerciales y turísticos.

Sin obviar la fuerte crisis económica que sacudió el país en 2013, y que ocasionó un considerable aumento en la tasa de desempleo, e importantes movimientos migratorios, hay que destacar que en la actualidad los índices económicos demuestran que la economía en Portugal se encamina hacia un cambio de ciclo, y las políticas aplicadas en los últimos años empiezan a dar sus frutos. Los datos anuales indican que el número de desempleados inscritos en los centros de empleo bajó alcanzando a finales de 2017 el 8,1%, descenso significativo respecto al 10,5% de 2016. Pero más esperanzadores resultan los datos para 2018, cuando en el primer trimestre el descenso se cifró en un 7,2%. 

Preocupados por frenar la pérdida de capital humano, y estabilizar el flujo migratorio, el gobierno luso se propone allanar el camino de vuelta a los emigrados portugueses que se planteen regresar a trabajar a su país de origen, facilitando el retorno de todos aquellos que salieron del país como consecuencia de la crisis económica. En este sentido, por la vía fiscal se prevé ofrecer a las personas que decidan regresar a Portugal una rebaja del 50% en el IRS (IRPF español) entre los años 2019 y 2023, y también apoyar a los emprendedores en la obtención de financiación para sus proyectos.

Con una fuerte inversión extranjera registrada en 2017, un PIB en alza durante cuatro años seguidos y la tasa de desempleo más baja en los últimos 16 años, el cambio de tendencia en Portugal es un hecho. Por ello, muchos portugueses se preguntan si es ésta la oportunidad para volver a casa, pues sin duda, las favorables condiciones del entorno convierten a Portugal en atractivo destino para cualquier migrante de la zona.

La Unión Europea establece unas normas mínimas para la concesión de protección temporal, en caso de afluencia masiva de personas desplazadas...