A nadie se le escapa que desde hace una década los ciudadanos españoles mantienen un pulso constante para paliar las graves consecuencias que la crisis económica ha producido en todos los niveles de la sociedad, siendo de gran preocupación para muchos la velocidad en la que éstas están siendo instituidas dentro del sistema. Tan cierto es, que el propio Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, reconoce según sus datos, que la cifra de españoles residentes en el extranjero se ha incrementado en un millón de personas desde el año 2009 hasta nuestros días, situándonos en lo que va de año en la cifra de 2.545.729 personas.
Así las cosas, y con la finalidad de atender el retorno a España de esos miles de españoles que en su día se vieron obligados a emigrar en busca de una mejor condición de vida, y con un más que evidente objetivo de evitar que este flujo migratorio siga en aumento, el Consejo de Ministros en colaboración con diez ministerios, y la participación institucional de las comunidades autónomas, ayuntamientos, asociaciones de emigrantes y agentes sociales; ha aprobado recientemente el Plan de Retorno a España, mediante el cual se pretende facilitar la vuelta de los emigrantes españoles a España a través de la adopción de un conjunto de medidas encaminadas a suprimir los obstáculos de tipo personal, profesional y administrativo, que dificultan el retorno de todos aquellos que por un motivo u otro, se encuentran residiendo en el extranjero.
Con un presupuesto inicial de 24.209.400€ para 2019-2020, el gobierno español se enfrenta a la ardua labor de convertir a España en un lugar atractivo que permita al emigrante desarrollar su proyecto de vida, a nivel personal y profesional. Para ello “el plan” contempla un abanico de ayudas de diferente índole, consistentes en: proporcionar apoyo para planificar el regreso y posterior instalación; bonificar la cuota de autónomos a los emigrantes retornados que se planteen emprender una actividad económica; brindar acompañamiento psicológico en el proceso, y también la adopción de importantes medidas de mejora del sistema de I+D+i, como es la puesta a disposición para los más jóvenes científicos, de becas orientadas a retener el talento investigador en nuestro país para conseguir que los que se encuentran investigando fuera de nuestras fronteras puedan optar por regresar y hacerlo desde aquí y para una institución nacional.
Desde Emigralia, muy conscientes de la realidad que nos envuelve siempre sugerimos contar con un servicio de asesoramiento global para atender las dudas que el migrante retornado pueda presentar en el momento de planificar su regreso, y orientación en lo referente al derecho a obtener prestaciones económicas -vía subvención- con ocasión del retorno.






