Barcelona es una magnífica localidad mediterránea, actual capital de la comunidad autónoma de Cataluña. Por años ha sido y es, una ciudad próspera, sede de diversos acontecimientos internacionales, que sin duda han contribuido a consolidar la notoriedad de su proyección internacional. Conocida popularmente como la Ciudad Condal, Barcelona se erige como la segunda ciudad más poblada de España, después de Madrid. En sus cerca de 102 km2 de superficie, concentra a más de 1.600.000 habitantes, y es reconocida internacionalmente por su importante desarrollo cultural, financiero, comercial y turístico.
Si por algo se ha caracterizado esta maravillosa ciudad es precisamente por ser una ciudad abierta y solidaria, siendo por décadas tierra de acogida para muchos inmigrantes que venidos en distintas épocas y de diversa procedencia, han conseguido arraigarse definitivamente en este lugar del mundo, dando lugar a la gran diversidad cultural con la que actualmente se define esta ciudad.
Las estadísticas hablan por si solas, y un reciente informe (enero 2018) elaborado por el departamento de Estadística y Difusión de Datos de la Oficina Municipal de Datos, del Ayuntamiento de Barcelona, relativo a la población extranjera en Barcelona, nos confirma la importante presencia del colectivo extranjero en esta ciudad, que en la actualidad asciende a la cifra de 301.626 personas y que representa el 18,5% del total de su población, 91.662 de la Unión Europea y 209.964 de terceros países. Del total de extranjeros que residen en Barcelona, tan sólo 107.402 proceden de Europa, correspondiendo el resto de las procedencias, según se indica: 20.699 del continente Africano, 97.777 del continente Americano y Caribe, 75.022 del continente Asiático, y 489 de Oceanía.
Dicho lo anterior, no es de extrañar que Barcelona se haya convertido en el destino preferido de muchos migrantes, por las oportunidades que ofrece en distintos sectores: empresarial, sanitario, turístico, o gastronómico, entre otros; todos ellos se configuran como sectores consolidados, dotados de grandes infraestructuras, entre ellas, destacan: "el Puerto de Barcelona", que con una vía de circunvalación de 13 km de largo conecta los diferentes muelles y zonas de almacenaje a lo largo del contorno del puerto, y dispone además de acceso a líneas de bus, metro, red ferroviaria y autopistas; y "el Aeropuerto del Prat", un enclave estratégico de referencia del espacio euro mediterráneo con un tráfico de pasajeros de 47.284.500 registrado en 2017; más una amplia red ferroviaria, y de autopistas que se extiende desde Barcelona hacia el resto del territorio, permitiendo un cómodo tránsito a personas y mercancías.
También a nivel educativo, reconocidos centros privados de formación superior como son ESADE, o IESE, junto a otras universidades públicas y privadas también de reconocido prestigio, completan la gran oferta educativa de Barcelona, atrayendo anualmente estudiantes de todas partes del mundo. En consecuencia, la ciudad ha desarrollado una importante plataforma de servicios, y sus iniciativas no se detienen apostando por la innovación, y orientando sus esfuerzos en desarrollar una nueva economía productiva basada en el conocimiento. En este sentido, las autoridades competentes han diseñado programas específicos con la finalidad de crear grandes parques de investigación, especialmente en el campo de la biomedicina y biotecnología, ofreciendo sendas ayudas a las empresas tecnológicas para que se expandan a nuevos campos de investigación, como son: el aeroespacial o la nanotecnología.
Debido a su inmejorable emplazamiento geográfico, y una atractiva dinámica comercial, Barcelona es destino empresarial por excelencia, siendo una de las ciudades predilectas en España para abrir nuevas sedes por parte de empresarios extranjeros. Además cuenta con "la Fira de Barcelona", una de las instituciones feriales más importantes de Europa, que cada año organiza múltiples salones, congresos y eventos corporativos que atraen miles de empresas y millones de visitantes, generando un considerable valor social y una incuestionable aportación a su economía.
En el plano sanitario, Barcelona alcanza los primeros puestos de la lista. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) y un grupo de expertos independientes, reconocen al sistema sanitario catalán como uno de los mejores del mundo. Gracias a un alto nivel de investigación médica y hospitalaria, a través de iniciativas pioneras en Europa que agrupan clínicas y hospitales catalanes de referencia internacional (líderes en sus respectivas especialidades), Barcelona ofrece una atención médica de calidad, que atrae a numerosos visitantes tanto de Europa como de otras zonas del mundo. Así, con una media de 20.000 pacientes extranjeros al año, la capital catalana se consolida como importante destino médico-turístico de España.
En Emigralia compartimos plenamente las bondades de esta ciudad pero como conocedores de su entorno sabemos que a la fuerte crisis internacional iniciada en 2008 con la burbuja inmobiliaria, se le han sumado acontecimientos políticos de origen local con efectos a nivel nacional, que han provocado cierta inestabilidad política y un claro estancamiento de la economía catalana. No obstante, somos conscientes del impresionante potencial de esta gran ciudad y de las oportunidades que ofrece a nivel turístico y comercial. La calidad de vida y su diversidad cultural continúan siendo un gran reclamo para el migrante, y pese a las dificultades que todo proceso migratorio conlleva, sabemos que Barcelona sigue siendo el destino por excelencia de España.
Si por algo se ha caracterizado esta maravillosa ciudad es precisamente por ser una ciudad abierta y solidaria, siendo por décadas tierra de acogida para muchos inmigrantes que venidos en distintas épocas y de diversa procedencia, han conseguido arraigarse definitivamente en este lugar del mundo, dando lugar a la gran diversidad cultural con la que actualmente se define esta ciudad.
Las estadísticas hablan por si solas, y un reciente informe (enero 2018) elaborado por el departamento de Estadística y Difusión de Datos de la Oficina Municipal de Datos, del Ayuntamiento de Barcelona, relativo a la población extranjera en Barcelona, nos confirma la importante presencia del colectivo extranjero en esta ciudad, que en la actualidad asciende a la cifra de 301.626 personas y que representa el 18,5% del total de su población, 91.662 de la Unión Europea y 209.964 de terceros países. Del total de extranjeros que residen en Barcelona, tan sólo 107.402 proceden de Europa, correspondiendo el resto de las procedencias, según se indica: 20.699 del continente Africano, 97.777 del continente Americano y Caribe, 75.022 del continente Asiático, y 489 de Oceanía.
Dicho lo anterior, no es de extrañar que Barcelona se haya convertido en el destino preferido de muchos migrantes, por las oportunidades que ofrece en distintos sectores: empresarial, sanitario, turístico, o gastronómico, entre otros; todos ellos se configuran como sectores consolidados, dotados de grandes infraestructuras, entre ellas, destacan: "el Puerto de Barcelona", que con una vía de circunvalación de 13 km de largo conecta los diferentes muelles y zonas de almacenaje a lo largo del contorno del puerto, y dispone además de acceso a líneas de bus, metro, red ferroviaria y autopistas; y "el Aeropuerto del Prat", un enclave estratégico de referencia del espacio euro mediterráneo con un tráfico de pasajeros de 47.284.500 registrado en 2017; más una amplia red ferroviaria, y de autopistas que se extiende desde Barcelona hacia el resto del territorio, permitiendo un cómodo tránsito a personas y mercancías.
También a nivel educativo, reconocidos centros privados de formación superior como son ESADE, o IESE, junto a otras universidades públicas y privadas también de reconocido prestigio, completan la gran oferta educativa de Barcelona, atrayendo anualmente estudiantes de todas partes del mundo. En consecuencia, la ciudad ha desarrollado una importante plataforma de servicios, y sus iniciativas no se detienen apostando por la innovación, y orientando sus esfuerzos en desarrollar una nueva economía productiva basada en el conocimiento. En este sentido, las autoridades competentes han diseñado programas específicos con la finalidad de crear grandes parques de investigación, especialmente en el campo de la biomedicina y biotecnología, ofreciendo sendas ayudas a las empresas tecnológicas para que se expandan a nuevos campos de investigación, como son: el aeroespacial o la nanotecnología.
Debido a su inmejorable emplazamiento geográfico, y una atractiva dinámica comercial, Barcelona es destino empresarial por excelencia, siendo una de las ciudades predilectas en España para abrir nuevas sedes por parte de empresarios extranjeros. Además cuenta con "la Fira de Barcelona", una de las instituciones feriales más importantes de Europa, que cada año organiza múltiples salones, congresos y eventos corporativos que atraen miles de empresas y millones de visitantes, generando un considerable valor social y una incuestionable aportación a su economía.
En el plano sanitario, Barcelona alcanza los primeros puestos de la lista. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) y un grupo de expertos independientes, reconocen al sistema sanitario catalán como uno de los mejores del mundo. Gracias a un alto nivel de investigación médica y hospitalaria, a través de iniciativas pioneras en Europa que agrupan clínicas y hospitales catalanes de referencia internacional (líderes en sus respectivas especialidades), Barcelona ofrece una atención médica de calidad, que atrae a numerosos visitantes tanto de Europa como de otras zonas del mundo. Así, con una media de 20.000 pacientes extranjeros al año, la capital catalana se consolida como importante destino médico-turístico de España.
En Emigralia compartimos plenamente las bondades de esta ciudad pero como conocedores de su entorno sabemos que a la fuerte crisis internacional iniciada en 2008 con la burbuja inmobiliaria, se le han sumado acontecimientos políticos de origen local con efectos a nivel nacional, que han provocado cierta inestabilidad política y un claro estancamiento de la economía catalana. No obstante, somos conscientes del impresionante potencial de esta gran ciudad y de las oportunidades que ofrece a nivel turístico y comercial. La calidad de vida y su diversidad cultural continúan siendo un gran reclamo para el migrante, y pese a las dificultades que todo proceso migratorio conlleva, sabemos que Barcelona sigue siendo el destino por excelencia de España.
