Con una extensión de 29.575 Km2 y una población de 2.701.819 habitantes, Galicia es la comunidad autónoma de España que mejor representa el pasado y el presente de miles de inmigrantes. Sus cuatro provincias: La Coruña, Orense, Lugo y Pontevedra, han sido testigo de los reiterados movimientos migratorios que ha protagonizado esta región española a largo de su historia. Su pasado, nos deja el flujo migratorio hacia países de Iberoamérica más importante de nuestra reciente historia; y su presente, nos trae la significativa llegada de los descendientes de esos gallegos que un día emigraron a tierras lejanas y que hoy retornan a consecuencia de la profunda crisis estructural de dichos países.
Desde una perspectiva amplia, y entendiendo la diversidad geográfica española como un signo de riqueza cultural, centramos nuestra atención en esta magnífica tierra que por su historia migratoria se ha convertido en una de las regiones españolas más conocida fuera de España debido a los miles de gallegos que se expandieron por el mundo.
Con un clima de fuertes variaciones y una incesante cantidad de cursos fluviales, Galicia es una de las comunidades autónomas con mayor extensión de bosque de España, destacando la producción de madera como una importante fuente de ingresos. Gracias a su desarrollada infraestructura de transportes, esta región garantiza la conectividad entre sus municipios, y principales ciudades. Asimismo, sus tres aeropuertos situados en Santiago de Compostela, Vigo, y La Coruña, ofrecen vuelos intercontinentales a Iberoamérica, además de vuelos directos a Londres y Lisboa.
Al igual que muchas otras regiones de España, esta extraordinaria comunidad autónoma ha experimentado grandes cambios en las últimas décadas convirtiéndose en la actualidad en un gran atractivo para miles de turistas y en el destino preferente de muchos migrantes. Desde una modesta economía basada en la agricultura y la pesca, Galicia ha conseguido experimentar una moderna transformación que le ha permitido alcanzar un importante desarrollo en varios sectores industriales, como son: el naval, el automovilístico, el textil o el agroalimentario; posicionando sus empresas a nivel internacional. Una tendencia que se consolida en el tiempo a pesar de las graves consecuencias que ha dejado la pandemia, y que así se recoge en un reciente Informe del Foro Económico de Galicia publicado en el último trimestre de 2021, que apunta un notable crecimiento de la economía gallega del 17,5% con respecto al mismo trimestre 2020, y aunque somos conscientes de que la comparación nos remite al peor trimestre de la pandemia, existen indicios razonables de que la reactivación es significativa.
Culturalmente Galicia concentra una gran riqueza que se materializa en emblemáticos monumentos históricos, algunos de ellos: La catedral del Apóstol en Santiago de Compostela, la Torre de Hércules en La Coruña, la Pontevedra histórica, la Muralla de Lugo, el Castillo de Monterrei en Orense, el Monasterio de Samos en Lugo, o El Faro de Fisterra en La Coruña, entre otros muchos. A nivel gastronómico, su exquisita oferta culinaria a nadie deja indiferente, gracias a la calidad de la materia prima utilizada en la elaboración de sus típicos platos en los que el marisco, la carne y las excelentes verduras, suelen estar siempre presentes.
Quizás para muchos, el máximo exponente de su atractivo sea el celebrado Camino de Santiago, conocido como el conjunto de rutas de peregrinación cristiana de origen medieval que se dirigen a la tumba de Santiago El Mayor, situada en la catedral de Santiago de Compostela, y que cada año atrae a miles y miles de caminantes que desde diversas lugares de Europa recorren durante semanas los cientos de kilómetros trazados en ruta, haciendo de ésta una experiencia única e inolvidable.
Con un pasado que entrelaza su presente, Galicia se ha convertido en destino natural de miles de inmigrantes.